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En algún momento de la vida es necesario estar, en gran parte de nuestro tiempo, enfocados en los propósitos que queremos alcanzar. Mantenernos motivados es una de las claves para lograrlo con éxito.

Uno de los factores más influyentes son las personas que nos rodean y cómo estas pueden convertirse en un gran impulso o definitivamente ser el punto de quiebre.

El éxito no se logra siendo solitario, las relaciones que tenemos con otros determinan en gran medida las cosas que podemos llegar a lograr. Rodearte de gente que no se arriesga y aprovecha oportunidades, eventualmente te llevará a adoptar las mismas conductas. Lo mejor que puedes hacer para abandonar esa conducta, es empezar a conocer gente que sea mejor que tú en todo.

Mientras más inteligentes son las personas de las que te rodeas, más rápido te das cuenta de todo lo que te falta por aprender y esa revelación es motivación suficiente para intentar ser mejor. Mirar el éxito de quienes te rodean se convierte en tu propia meta.